martes, 24 de marzo de 2009

CONFIA EN EL SIEMPRE SIEMPRE

Hola, amigos navegando, encontré este video que le dió refrigerio a mi alma (se refiere a proverbios 3:5 )
5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.

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¡A cobrar Ánimo que Dios nunca Abandona!

miércoles, 11 de marzo de 2009

domingo, 8 de marzo de 2009

Ahí está la Diferencia

El Bus partía y aprovechaba yo, para ir estudiando un poco de Su palabra, leía Romanos 5; en medio de tantas preocupaciones llego a mí, ésta Tú palabra de consuelo.
Romanos 5:5
"y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado"
y mientras leía se me reveló algo: "
el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. ".
Muchos tal vez pensamos ¡y que culpa tengo yo de que Adán pecará, porque debo de pagar yo!.
Dios eternamente justo, responde enviando a su único hijo nuestro Señor Jesucristo 5 :15
" Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo".
Bien entonces: Adán pecó a causa de ello fuimos constituidos pecadores, Jesucristo fue Justo a causa de Él somos constituidos justos.
Sin embargo hay mas aún, Dios no envió a su único hijo a morir por el pecado que cometió Adán el cual heredé, Vino a morir por todos mis pecados
y los tuyos;. 5:16 "Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación".

Pero si no creo que JESUCRISTO vino a la tierra y murió por mis pecados( porque el de Adán ya estaba sobre mí;pero los otros, esos que yo cometí , esos debí pagarlos yo), si no le acepto como mi salvador ¿como estaré libre de ellos?

Dios en su infinita Misericordia, me da la oportunidad de un nuevo inicio, un nuevo nacimiento, libre y sin mancha, perdonando todos, absolutamente todos mi pecados; ¿Qué pues me queda entonces?, ¿Rechazar esta gracia? o ¿Aceptar la misericordia?, ¿Cargar con mis pecados? o ¿Renunciar a todos aquellos errores que cometí?.

El viaje seguía, el varón que estaba a mi costado miraba lo que tan
diligentemente escribí, yo a la verdad quise esconder las páginas; pero me dí cuenta de algo, La Verdad no puede esconderse , tiene que ser conocida por todos.

Resumiré esto entonces: Si yo no creo que JESUCRISTO vino a la tierra, murió por mí, pagando en la cruz ( con su sangre) por todos mis pecados, si no lo acepto como salvador y formo parte de Él invitándolo a morar en mi corazón ,
¿Como voy a recibir la gracia?, ¿Como voy a ser limpiada de tanta maldad ?.

La diferencia esta entonces delante de mis ojos y de los tuyos que lees esto, tan clara, tan sencilla.

Hay más, mucho más, desde que camino junto a Él me enseño que: Siempre esta a mi lado, en los momentos difíciles y alegres, me ha estado sosteniendo, guiando.

Eso es todo?, no, te dije que hay más; pero ello debes de descubrirlo Tú mismo.

o.d.m.

miércoles, 4 de marzo de 2009

DEJA QUE CRISTO CREZCA EN TI

San Juan 3: 26-30 “Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.
Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.
Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”


Las palabras de Juan el Bautista eran a lo mejor un golpe fuerte para sus discípulos, puesto que estos lo tenían en gran estima y aun no entendía que Jesús era el Cristo.
Juan el Bautista como todo hombre de Dios humildemente reconocía que Jesús era el Cristo y que por eso la gente quería escucharlo e ir en pos de El. Algo que a lo mejor sus discípulos aun no alcanzaban a entender hasta este momento.
Pero sin lugar a duda la frase que mas impacto me causa es la del versículo treinta: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.
Hoy en día todos aquellos que anhelamos agradar a Dios deberíamos decir: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”, pero ¿Qué significa menguar?, menguar significa morir a nosotros mismos y permitir que la imagen de Jesús crezca en nuestras vidas.
Es una lastima ver como muchos “cristianos” que asisten regularmente a sus Iglesias dejan mucho que desear en su vida cotidiana, puesto que aun vienen arrastrando costumbres de la vida en pecado. Menguar significa que el viejo hombre que tenemos dentro vaya desapareciendo, no permitirle que haga lo que antes le gustaba hacer, no permitir que se sacie en el pecado, sino que se sacie en la verdad.
Definitivamente TODOS necesitamos menguar en nuestra vida, ya sea con nuestro caracteres, con nuestra forma de hablar, con nuestra forma de ver las cosas, etc. Muchos de nosotros no permitimos que Jesús crezca en nuestra vida, porque el no puede crecer sobre un terreno lleno de pecado, pues no hay compatibilidad entre lo santo y lo impuro.
Amigo mío, Dios quiere crecer en ti, pero necesita una vida que este dispuesta a menguar, una vida que reconozca sus limitaciones y sus debilidades humanas, pero que también tenga el deseo de salir adelante, de permitir que Jesús gobierne sobre su vida, para que así pueda mostrar en tu vida, la imagen de Cristo.
La única forma de permitir que Cristo crezca en nosotros, es comenzar a menguar, evitar el pecado, evitar las ocasiones para que este llegue a tu vida a tentarte, evitar las compañías que te motivaran a fallarle a Dios, eso y muchas cosas mas te llevaran a que poco a poco vayas menguando a tu viejo hombre y cuando esto comience a ocurrir, Cristo comenzara a crecer, pues existirá un terreno que aunque no perfecto, pero que si esta dispuesto a que la semilla de la verdad y la santidad crezca en el.
¿Estas menguando a ti mismo o estas creciendo en tu orgullo cada día?, Dios quiere crecer en ti, ¿Por qué no se lo permites?

Autor: Enrique Monterroza